Hector Scerbo

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Home

Reflexiones sobre el terremoto en Chile de nuestro amigo el Ing. Carlos Llopiz, director del IMERIS.

E-mail Imprimir PDF
Usar puntuación: / 5
MaloBueno 

Ante todo hay que reconocer que llegado el “momento de la verdad: cuando ocurre el gran sismo”, el único que decide si una construcción es sismorresistente es el mismo Terremoto. Lamentablemente se juega mucho con la palabra “construcción antisísmica” y se la asocia, en el caso de viviendas por ejemplo, a casas de ladrillo con techo de losa. Esto puede estar muy lejos de la verdad. Hay materiales que son muy nobles como la madera y para construcciones de no más de tres niveles es el mejor material por la relación peso/resistencia. Para ser construcción sismorresistente (SR) debería: (i) haber sido diseñada por personas con conocimiento y experiencia en diseño SR; (ii) que se hayan aplicado los códigos vigentes, y que estos estén actualizados de acuerdo al real estado del arte (diferente al estado de la práctica); (iii) que haya sido revisado el diseño por una autoridad competente, a nivel municipal, por ejemplo; (iv) que haya sido construida por una empresa idónea, seria (debería estar registrada en el lugar con sus antecedentes); (v) que durante la construcción haya dirección técnica idónea y control municipal por parte de los inspectores, que deberían estar preparados en CSR; (vi) que haya existido control de los materiales, por ejemplo del hormigón; (vii) que haya sido mantenida en buen estado.  Quien lee esto dirá que es lo mismo que se debería exigir a las construcciones comunes. Es verdad, pero la diferencia grande la marca en que el Terremoto es el mejor inspector y buscador de fallas, en particular de las graves: cuando ocurre pone a la estructura en su estado de máxima resistencia, y provoca deformaciones que son las que producen los daños. El diseño a cargas gravitatorias es más tolerante pues los coeficientes de seguridad son amplios y es muy difícil agotarlos. En diseño SR, para el gran sismo, se está en los límites. Si hay errores graves se paga caro.
Lamentablemente de los siete puntos que antes mencioné, en Mendoza estamos en falta en casi todos. Muchos profesionales, tanto los que hacen el diseño, como los que controlan o los que ejecutan, o no están preparados, o no se actualizaron, o no tienen experiencia. Es duro pero hay que decirlo. El control municipal no es completo, y no hay control de materiales. Si seguimos así lo vamos a pagar muy caro. Chile ha sufrido una tremenda desgracia, otra más, pero son más concientes en cuanto a aplicación de normas (se actualizan cada tres años), y en Santiago, por ejemplo, no habilitan una sola construcción si no posee el certificado de control de materiales. Está escrito en nuestras normas también, pero en Argentina no se cumplen. A su vez, aún seguimos aplicando códigos obsoletos, de la década de 1980, pese a que desde el año 2005 están para la firma del poder ejecutivo nacional el cuerpo normativo de CIRSOC e INPRES CIRSOC. Ya pasó el 2008, y tampoco se actualizó, a pesar de los tres años transcurridos. Vamos hacia el 2011. Sin palabras. Repito Chile es un gran ejemplo. Además, lo han probado: durante el gran terremoto del 3/3/1985 no hubo un solo colapso. En el mismo año en México hubo en Septiembre 500 colapsos instantáneos y 500 edificios demolidos. La ingeniería antisísmica de Chile nos ha enseñado mucho. En Haití ocurrió otro gran terremoto (en general si la magnitud es mayor de 6.5 y el foco es poco profundo, tiene mucho poder destructivo). Lo que ocurre es que Haití es muy pobre, y al igual que en los terremotos de Argelia, Turquía y otros lugares, en los colapsos se ven muchos escombros, probablemente poco o nada de diseño, y aparece al descubierto la corrupción que pudo haber durante la construcción. En países del primer mundo también hay daños cuando ocurren grandes terremotos, pero son los materiales los mayores, con menores pérdidas de vidas. Mendoza no ha sido probada por un gran terremoto: el último ocurrió en 1861. Lo que pasó después fueron muestras gratis, simplemente para recordarnos que vivimos en zona sísmica. Para que se entienda esto, lo que los mendocinos recuerdan es el fuerte temblor del 26/1/85: éste liberó casi 200 veces menos de energía que el de Caucete de 1977, y unas 10000 veces!!! menos que este terremoto de Chile del pasado 27 de Febrero. Mendoza 85 duró apenas 5 segundos. Estos de Chile duraron más de un minuto. Es aún muy prematuro de sacar conclusiones de Chile 2010. Se necesitan meses para evaluar en forma seria las respuestas. Seguramente dejará muchas enseñanzas. Las aplicaremos o seguiremos pensando que las tragedias sólo ocurren en otros lugares????. 

Por Carlos Ricardo LLopiz
Ingeniero Civil
Director del Instituto de Mecánica Estructural y Riesgo Sísmico (IMERIS) de la Universidad de Cuyo.
Comentarios (0)
Escribir comentario
Your Contact Details:
Comentarios:
:D:angry::angry-red::evil::idea::love::x:no-comments:
:ooo::pirate::?::(:sleep::););))
:0
Security
Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.
 

Banner
Banner
Banner
Banner